Cómo hacer un contrapeso de telescopio casero. Cómo fundir plomo en casa.

Los aficionados a la astronomía tenemos la surte de disponer de una amplia oferta de productos a elegir en el mercado, desde multitud de sistemas ópticos (telescopios), monturas, cámaras, tornillos, adaptadores, adaptadores de adaptadores… y así podría continuar con una lista casi inagotable.
Lo que en un principio puede paracer, y lo es, una gran ventaja, tiene una contrapartida igual de grande: el desembolso que se hace crece y crece y no deja de crecer.

La astronomía es un mercado muy selecto y limitado además de técnico, por lo que estos productos tienen un precio elevado. Esto ha llevado a que los astónomos agudicemos nuestro ingenio y fabriquemos por nuestra cuenta piezas que de otra forma nos tocaría comprar a regañadientes, ya que a todos nos duele pagar 60€ por un contrapeso de 1Kg.

A esto hay que añadirle que no se comercializan todas las piezas que uno necesita, junto a que los hándicaps que surgen cuando te compras un telescopio son muchos y variados, podemos encontrarnos con que la única forma de solventar nuestro problema es usando nuestra creatividad.

El contrapeso del telescopio

El telescopio que uso actualmente y llevo usando desde hace unos 7 años es un Celestron C6 montado sobre una CG5-GT. Este telescopio no está pensado para la astrofotografía, y por ello no dispone de unos tornillos/pletinas dedicados a poner el autoguiado. Mientras que otros tubos cuentan con un carril situado simétricamente sobre el telescopio de tal forma que el peso del tubo guía queda homogeneamente distribuido y no tira más de un lado que del otro, el C6 de Celestron, y otros tantos Schmidt-Cassegrain solo cuentan con tornillos a un lado y a otro del tubo. Por tanto, cuando pones un tubo guía o una cámara en piggy back la montura sufre por el peso descompensado, y el autoguiado se vuelve más complicado debido a las tensiones que aparecen (sobre todo si lo hacemos con una montura humilde como la CG5-GT).

Imagen 1: En rojo el contrapeso y a su lado el equipo de autoguiado, situados simetricamente respecto al eje del telescopio.



La parte buena es que normalmente traen los dos pares de tornillos para poner accesorios simetricamente situados respecto del eje, por lo que podemos contrapesar, de una forma relativamente sencilla, el peso del autoguiado o de la cámara en piggy back de una forma artesanal.
La solución más sencilla que he encontrado ha sido la de reutilizar el soporte para el buscador del telescopio, ya que es de metal que no flexa, y además ya está pensado para sujetar un objeto, sólo quedaría que ese objeto que sujetase fuese el contrapeso para contrapesar el equipo de autoguiado. En la Imagen 1 se ve a la izquierda sobre el tubo el equipo de autoguiado, y a la derecha, de color rojo y situado en el soporte del buscador, el contrapeso.

La solución: el plomo

El equipo de autoguiado (a la izquierda en la Imagen 1) pesa en torno a 1 Kg, por lo que el contrapeso debería de pesar más o menos lo mismo. Al utilizar el soporte del buscador para alojar el contrapeso, este tiene que ser cilíndrico y lo más compacto posible para tener toda la masa lo más concentrada posible.
Lo primero que intenté fue buscar objetos cilíndricos y pesados: barras de metal, tubos con arena… pero ninguno de ellos era lo suficientemente compacto, Por ello, la solución natural y más accesible resultó ser la de utilizar el metal más denso que podemos comprar de forma sencilla: el plomo. Además, resulta que el punto de fusión del Pb es relativamente bajo, por lo que se puede fundir de manera casera muy fácilmente, y por tanto darle la forma cilíndrica que buscamos.

Fases fundición plomo
Imagen 2: Izquierda: cinturón plomo comenzando a fundirse. Centro: Plomo fundido. Derecha: plomo en lata y camping gas

En primera instancia la idea era comprar plomos de pesca, aunque luego resultó que lo más económico fue comprar un peso de cinturón de submarinismo por 6€ en el Decathlon (enlace).
Obviamente la forma que tiene ese contrapeso no lo hace utilizable en el telescopio, por lo que hubo que fundirlo usando como recipiente una lata de conservas vacía y verterlo en un molde cilíndrico. Para ello se puede utilizar casi cualquier fuente de calor, una vitrocerámica, una hoguera, o como en mi caso, un camping gas para hacerlo al aire libre.

No es recomendable hacerlo en la cocina ni en un lugar cerrado, puesto que los vapores de plomo son TOXICOS.
Intoxicación por plomo

Aunque la teoría es sencilla la práctica es un poco más complicada. De hecho tuve que fundirlo tres veces, de ahí que en la imagen de la derecha de la Imagen 2 se vea que el plomo que se está fundiendo es plomo reutilizado de veces anteriores.
La parte más complicada es la de hacer un molde que no tenga pérdidas. Primero lo intenté recortando una lata de bebida y usando esa chapa para hacer un cilindro a medida. Este cilindro lo puse vertical junto con un suelo de papel de aluminio para que esta hiciese de suelo, pero al verter el plomo, por el peso de toda la columna de plomo fundido, desbordó abajo y resultó inutilizable como puede verse en el siguiente vídeo.

Plomo desbordándose por el papel de aluminio.

Viendo que esto no llevaba a buen puerto, tocó volver a hacerlo desde cero, pero esta vez en condiciones siguiendo lo que hacen los profesionales: utilizando un molde de yeso.

El resultado

El molde de yeso resultó más sencillo de hacer de lo que parecía. Simplemente con mezclar el yeso con agua y meter un objeto con las mismas dimensiones que el que queremos que tenga nuestra pieza de plomo para que haga la forma en negativo será suficiente. En mi caso utilicé un tubo de PVC que tenía el mismo tamaño que el contrapeso que necesitaba.

Dejando el molde secar durante un día conseguiremos que pierda casi toda la humedad del yeso, punto importante ya que si vertemos el plomo en yeso húmedo, el agua de los poros del yeso se evaporará y el plomo fundido comenzará a borbotear pudiendo quemarnos.

Este es el paso más complicado, ya que es el que requiere más manupilación, puesto que lo anterior no era más que echar plomo en una lata y calentarla, casi como hacer unas lentejas en una cazuela.

Finalmente, el resultado es el que se observa en la Imagen 3. El último paso sería el de envolver el contrapeso de plomo en cinta aislante (roja en mi caso) para evitar tocarlo puesto que es tóxico.
Debido a que por el problema de los moldes no salió a la primera el contrapeso, perdí en torno a 150g de plomo al quedarse pegado en el papel de aluminio y no ser capaz de recuperarlo todo. Aun así, el contrapesado del autoguiado es mucho mejor y el autoguiado lo nota, teniendo muchos menos problemas que cuando autoguiaba sin contrapesar.

Contrapseo finalizdo
Imagen 3: Contrapeso finalizado y siutado en el soporte del buscador

Es posible que hubiese otras soluciones a este problema, pero esta es la que más sencilla me pareció y que, aunque parezca mentira, menos tiempo me llevó. En el peor de los casos en el que no tengamos ninguno de los materiales, por menos de 25€ podemos comprar el plomo, el camping gas y el yeso.

¡Espero que os haya sido últil y os haya inspirado para buscar soluciones a otros problemas que se os planteen!

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