Caza de tormentas: supercélula, línea de turbonada y sistema convectivo de mesoscala

Antes de nada, dejo aquí el vídeo-reportaje editado de esta caza.
A lo largo de esta entrada me referiré varias veces al minuto y segundo en el que podréis ver vídeos o time-lapses ilustrando a lo que hablo.

El sábado pasado, 13 de julio 2019, quedamos en Valladolid tres amigos: Victor Manuel González Domínguez, José Luis Martín Marcos y yo (@gdvictorm, @JLM4rt en Twitter) para salir a saciar la sed de tormentas que llevamos teniendo este año, acusada además por la infructuosa salida realizada el lunes de esa misma semana en la que volvimos con las manos vacías trás varios centenares de kilómetros.
Nos acompañaron dos amigas suyas en lo que era su primera salida a cazar tormentas y que quedó muy bien reflejado en sus reacciones a muchos de los rayos que observamos.

Salimos sobre las 14:30h de Valladolid hacia el NW de la provincia. El radar mostraba células formándose al SW de la misma por lo que nuestra intención fue la de, aprovechando que estábamos delante de ellas, posicionarnos con tiempo por la Tierra de Campos y verlas llegar ya que desgraciadamente no nos daba tiempo a pillar estas del SW.

Imágen del radar cuando salimos de Valladolid

Al final acabamos haciendo una parada técnica en Villalón de campos para comer y ver cómo evolucionaba la situación.
Delante nuestro se mostraban dos tormentas con actividad eléctrica y cuyas cortinas avanzaban directas hacia nuestra posición. La tormenta de la izquierda en la imagen siguiente nos puso la mosca detrás de la oreja, pero tras unos minutos de time-lapse y comprabación in situ nos despejó las dudas de que pudiese estarse organizando.
La tarde se estaba animando: lluvia, rayos, bases nubosas oscuras y dinámicas y el radar lleno de colorines.
MINUTO: 1:35 al 2:06

Panóramica de las vistas en la primera parada junto con las dos tormentas

Viendo el movimiento de la precipitación, imagen trás imagen en el radar, comenzamos a movernos hacia el E buscando estar constantemente delante de la región de formación de tormentas, teniendo mejor visibilidad y mayor tiempo de reacción.
En cuestión de minutos, mientras avanzábamos en esa dirección giramos la cabeza (menos el conductor, que para eso tiene los retrovisores :yasiviene:) y vislumbramos una estructura muy similar a un wall-cloud, por lo que acabamos parando en Fuentes de Valdepero (norte de Palencia) para observarlo mejor.

Fotografía de José Luis Martín Marcos (@JLM4rt) desde el coche antes de parar

MINUTO: 2:06 al 2:36

Fue parar en Fuentes de Valdepero, poner un pie en el suelo y casi todas las dudas sobre qué podría tratarse se disiparon. Teníamos delante lo que apuntaba a ser una supercélula.
La emoción se palpaba en el ambiente y las cámaras no paraban de hacer fotos y vídeos.

Fotografía de la presunta supercélula al llegar

Justo la pillamos en fase de disipación, en sus últimos 20 minutos aproximadamente.
Desgraciadamente no guardamos las imágenes del radar, a pesar de ello, en el radar no se distinguía ninguna característica de SP evidente aunque el ojo de Victor (gdvictorm) la había catado desde casi el primer momento.
MINUTO: 2:36 al 3:23

Si hubiese estado yo solo, posiblemente la emoción de ver esa estructura me pudiese haber llevado a sacar conclusiones erróneas, pero estando Victor presente el lugar a la duda se reducía considerablemente.

Ha habido algo de controversia en Twitter en cuanto a si es una supercélula o no. Se ha hablado algo más detallado en el tema “Casos de Presuntas SUPERCÉLULAS” del foro El Tiempo.com

Aunque se estuviese disolviendo, la cortina de precipitación (FFD) seguía acercándose hacia nosotros, ante la posibilidad de que pudiese venir con granizo volvimos al coche buscando una incorporación a la A-62 dirección Burgos huyendo de ella y reposicionándonos delante de una línea de turbonada que se estaba generando.

Unos kilómetros más hacia delante volvimos a parar para decidir qué hacíamos y comprobamos que detrás de nosotros se estaba desarrollando una nube alargada debido a los frentes de racha de la línea de turbonada, que además venía con mucha actividad eléctrica.

MINUTO: 3:52 al 4:11

Precipitación asociada a la línea de turbonada

A partir de este momento no paramos en los 100km siguientes. Mientras avanzábamos ibamos decidiendo la próxima jugada, que atendiendo a la propagación de las tormentas en el radar hacia el sistema Ibérico y lo que los modelos meteorológicos generaban en esa zona, acabamos subiéndonos a un alto al lado de Salas de los Infantes, en la provincia de Burgos para tener vistas de lo que iba llegando.
Las horas y los kilómetros iban haciendo mella y se notaba el cansancio.
Desde la posición en la que estábamos teníamos unas vistas panorámicas perfectas que nos hicieron disfrutar de un espectáculo crepuscular de rayos. [color=red]MINUTO: 4:40 al 5:21[/color]

Como las tormentas aún estaba lejos y a pesar de que estabamos en un alto no estabamos en el punto de mayor altitud, pudimos salir a experimentar la inclemencia y espabilarnos un poco. Viento racheado, algo de lluvia, rayos, relámpagos y truenos fueron la mejor forma de recargar las pilas para la vuelta.

Fotografía única de un rayo nube-tierra ramificado desde el alto al lado de Salas de los Infantes
Combinación rayos
Composición de 4 fotografías juntando los rayos desde la misma posición

Volviendo ya hacia Valladolid, una segunda línea de turbonada dió paso a un sistema convectivo de mesoscala por lo que la vuelta estuvo dominada por la oscuridad de la noche salpicada por los destellos de los rayos.
La cantidad de rayos era tal que decidimos parar durante un rato para disfrutarlos antes de retomar la vuelta.

120 km después llegamos a Valladolid sobre las 00:45h, y aunque todo el grupo ya podía descansar, a mi me tocaba la vuelta hasta Burgos ya que estando en León por la mañana decidí que la ocasión merecía la pena desviarse y aparcar en Valladolid uniéndome a Victor y José Luis en la caza.

Para finalizar, una foto de grupo con la presunta supercélula de fondo:

Foto de grupo

Por último, destacar el papel que tuvo Victor en cuanto a elegir las zonas en las que nos ibamos situando. Aunque tanto José como yo estabamos con el radar en mano viendo qué estructuras eran prometedoras y le íbamos guiando mientras conducía, la experiencia de Victor fue decisiva para que la caza saliese sobre ruedas y como siempre, aprendiésemos en el camino 😛 .

¡Espero que os haya gustado!

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